¿Cómo evitar engaños del cerebro para gastar mas dinero? Descúbrelo aquí

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¿Te ha pasado que cuando compras algo, terminas llevando dos o tres productos más que no necesitas?

Esta es una de las trampas que juega el cerebro, dejando que los vendedores se metan en la mente y en vez de decir «NO», como piensas, terminas diciendo «sí, lo quiero y me lo llevo».

A la hora de gastar el dinero, te dejas llevar por las emociones y es ese impulso lo que te hace gastar más de lo que debes. Pero, ¿cómo hacer que el cerebro no te engañe más y deje de afectar tus finanzas?

Aquí te dejamos 5 claves para evitar las malas pasadas del cerebro

1- Distingue tus gatos

Un paso adelante para defenderse de las trampas del cerebro al momento de comprar, es anotar en qué vas gastar el dinero, fraccionando por partes las cantidades.

Es decir, si tienes 300 euros y debes pagar 75, coloca en primer lugar esa cantidad en la lista de gastos, cancela lo más pronto posible y sigue con los demás gastos.

Nunca trates al dinero de la misma forma. Muchas veces crees que si te pagan algún dinero que diste prestado es un dinero extra, pero en realidad es un dinero que hacía falta. Cuando el cerebro lo percibe como dinero de sobra, inmediatamente intentarás gastarlo.

Para evitar este impulso, decide qué porcentaje gastarás al mes de acuerdo a tus ingresos y haz lo mismo para ahorrar. Si ganas 1.500 euros al mes, desarrolla el hábito de ahorrar de 10 a 20% de esa cantidad y el resto divídelo en gastos.

Si decides ahorrar el 10% de los 1.500 euros, haz el hábito de gastar solo 25% del restante, así serás más organizado y distinguirás de cuánto dispones para gastar.

2- Piensa antes de gastar

Siempre saca la lista antes de tomar decisiones financieras. A veces es difícil aterrizar las cantidades a gastar y ahorrar en el papel, pero es la manera más acertada de invertir y no caer en los impulsos.

Ejemplo: Si quieres comprar una chaqueta negra de cuero que cuesta 150 euros, pero tienes que pagar más de 800 en servicios básicos, siéntate, toma un respiro y prioriza. Así organizarás el pago de tus compromisos, ahorrarás y además podrás decidir si comprar la chaqueta o no.

3- Aprende a disfrutar la gratificación diferida

De acuerdo con el libro de Matteo Motterlini «Trampas mentales: cómo defenderse de los engaños propios y ajenos», el dolor a perder dinero es mucho mayor y prolongado, que la satisfacción cuando se gana una cantidad no esperada.

Es algo que no puedes evitar porque está en tus códigos neuronales, pero sí controlar siendo consciente de que disfrutarás de la recompensa si ahorras o haces alguna actividad extra a cambio de dinero.

Un ejemplo es cuando te retas a ahorrar, digamos 300 euros al mes, para comprar en un año lo que te guste. Si eres constante y cuidas de no gastar esa cantidad destinada al sobre de ahorro, la recompensa diferida vendrá en menos de un año y no solo comprarás lo que más te guste, también te sobrará dinero.

4- Piensa a largo plazo

El engaño más peligroso del cerebro es el placer momentáneo, y gastar dinero lo produce, por lo que debes tener cuidado con lo que compras. La solución para controlar ese impulso es pensar a largo plazo, poniéndote metas financieras y visualizando cómo será tu vida cuando las alcances.

Recuerda que tomas la mayoría de las decisiones de forma emotiva, pero no de manera irracional. Cuando gastas «sin querer» es porque dejas que el cerebro tome el control a punta de placer.

Hay una razón allí y es la satisfacción inmediata generada por el impulso que no sabes identificar. Ante las zancadillas cerebrales es preciso aprender de las emociones, escucharse y pensar.

5- Afronta las deudas

Ignorar tus problemas financieros no evita que el cerebro te siga engañando. Huir de una deuda pensando que la pagarás «pronto» puede ser peor. Busca ayuda si te ves en este laberinto, mientras menos dinero debas mejor te irá cuando te toque controlar los impulsos cerebrales que te llevan a gastar.

#DATO

No procrastinar la inversión de los ahorros es un mecanismo efectivo para desatarse de las tentaciones cerebrales que te impulsan a gastar.

Si quieres invertir los ahorros antes de que caigas en la trampa de las emociones o la inflación te gane la partida. Asesórate con un inversionista y no esperes mucho porque si dilatas el proceso, habrás gastado lo ahorrado «sin darte cuenta»

Fuente: www.revistadiners.com.co  / www.elpais.es

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