Evita el mal olor, cambia el desodorante por lo menos 2 veces por año

Imagen de Pixabay

Como parte del ritual de salud y belleza, mujeres y hombres nos colocamos desodorante diariamente; sin embargo, dependiendo de la marca, el producto genera diferentes efectos. Se piensa que por ser para hombres tiene una protección mayor que las versiones que son destinadas a las mujeres.

Diferencias entre desodorante y antitranspirante

Antes de comprar un producto para protegernos del olor producido por la sudoración, primero debemos conocer la diferencia de los desodorantes con los antitranspirantes. Ambos han sido diseñados para controlar el sudor y el olor en el cuerpo y podemos encontrarlos en formato de barra, crema, aerosol y bola.

Desodorante de coco (Amazon)

Los antitranspirantes se encargan de controlar el olor y el sudor, evitando que el hedor llegue a la superficie y reduciendo el número de bacterias presentes en las axilas. Por su parte, los desodorantes tienen agentes anti microbios que no controlan el olor corporal.  La similitud, entre ambas versiones, es que contienen perfume para ayudarnos a cubrir el mal olor generado por el cuerpo.

5 cosas que no te dicen al comprar un desodorante

A pesar de que nos vendan la idea de que debe ser un producto imprescindible para la vida diaria, en la web del clarín nos indica que:

  1. Depende de los genes. Hay personas que por su genética no necesitan el uso de desodorantes. Algunas personas, no emanan un olor desagradable.
  2. Todas las personas tienen bacterias. A partir de los gérmenes, se genera el mal olor causado por la transpiración. Estudios indican que la sudoración, por sí misma no tiene olor. Los desodorantes actúan como un antibacteriano, con la finalidad de detener el mal olor generado por las bacterias.
  3. No detienen la sudoración. La potencia de un desodorante se mide por la reducción del nivel de humedad y los compuestos de aluminio se encargan de detener las glándulas sudoríparas.
  4. Podemos desarrollar inmunidad ante los tipos de desodorantes. El cuerpo al acostumbrarse a un tipo específico de desodorante se adapta y desconecta las glándulas que emanan el sudor. La consecuencia de esta acción es generar más sudoración en otras zonas del cuerpo. Los especialistas recomiendan que las personas, cada cierto tiempo, cambiemos el producto que usamos.
  5. Son unisex. De acuerdo a estudios, no importa si son recomendados para hombres o mujeres, pueden ser usados de manera indistinta por cada uno, ya que contienen la misma cantidad de producto activo. El color del empaque es una estrategia de mercadeo usada para ventas. En ambos sexos, el efecto y duración del desodorante es igual.

 Recomendaciones para el uso del desodorante

El portal deporteyvida recomienda que el producto debe colocarse en la noche antes de dormir, cuando las axilas están secas. Durante el tiempo de descanso es más efectivo el producto porque transpiramos menos y los ingredientes activos ingresan, de mejor forma, a los conductos encargados de la producción de sudor.

Asimismo, una Un estudio publicado en The Britsh Journal of Dermatology (2011) hace referencia a que “la aplicación por la noche permite que la difusión del producto se realice durante un periodo de sudoración baja o decreciente, lo que facilita que el agente activo penetre en los conductos”. De esta manera, la protección alcanza las 24 horas.

Desodorante de coco (Amazon)

Esta medida, según la web, es más eficiente que al hacerlo en el horario matutino, después de bañarnos. En ese momento, reducimos la eficiencia del producto al entrar en contacto con el agua. El desodorante llega a correrse y se incrementa las probabilidades de sudor por las actividades diarias.

Antes de dormir es más eficaz porque la ducha y el afeitado no terminan con su efecto. Pero, si te sientes dudoso que podrías sudar mucho a lo largo del día y el sol, lo más recomendable es realizar nuevamente otra aplicación, teniendo en cuenta lavar profusamente y secar el área.

También es importante destacar que reaplicar no es una opción, si ya has sudado. Sobre todo, los modelos de barra o bola porque se contamina el producto. También, inmediatamente después de afeitar genera irritación en las axilas.

Asimismo, incide la genética. Se ha determinado que en el caso de las razas caucásico y negros poseen una variación en sus genes que hacen que las personas huelan mal. En el caso de las personas asiáticas no tienen el mismo problema. El 80% de los asiáticos expide un aroma más agradable.

El problema no es la marca ni el tipo de desodorante. Tienes que conocer tu cuerpo y el tipo de sudoración que emanas. En este caso, recurre a una exfoliación semanal del área para retirar de la zona los restos de desodorantes que pueden haber quedado tras la excesiva aplicación y coloca la cantidad de desodorante necesaria, preferiblemente en la noche.

Fuentes: Deporteyvida; Clarin.com

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